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Acentor alpino

Prunella collaris

Acentor alpino
Acentor alpino
Acentor alpino

Su discreción contrasta con la dureza de los ambientes que ocupa, soportando nevadas, vientos fuertes y temperaturas extremas. Es una de las especies que mejor simboliza el carácter montano de la Sierra Salvada.

Retrato y cómo reconocerlo

A primera vista podría pasar por un gorrión corpulento y apagado, pero el acentor alpino guarda detalles que lo delatan en cuanto se deja ver. Mide entre 16 y 18 centímetros, con un cuerpo rechoncho y un plumaje grisáceo teñido de tonos pardos y un pecho ligeramente listado. En los flancos luce un moteado rojizo y castaño, y en la garganta un fino ajedrezado de blanco y negro que resulta inconfundible de cerca. El pico, oscuro con la base amarillenta, y una doble banda alar clara completan su retrato. Se mueve por el suelo a saltitos, siempre pegado a la roca, y con frecuencia permite una aproximación sorprendente antes de alejarse.

Biología y reproducción

La cría se concentra entre mayo y julio, cuando la nieve se retira de las cumbres y los insectos abundan. Instala el nido en grietas de rocas, taludes y cavidades protegidas, bien resguardado del viento y de las heladas tardías que aún azotan estas alturas. Durante la época reproductora se vuelve territorial, defendiendo el entorno del nido frente a otros congéneres. Concentra entonces toda su actividad en torno a ese refugio, del que apenas se aleja mientras dura el celo, y desde el que explora las laderas pedregosas inmediatas en busca del alimento con el que ceba a los pollos. Fuera de la cría, ese carácter territorial se relaja y los individuos se agrupan.

Ecología y alimentación

El acentor alpino ajusta su dieta al ritmo de la montaña. En verano es sobre todo insectívoro, y captura pequeños invertebrados entre las piedras y la hierba rala; en invierno se vuelve granívoro y recurre a las semillas cuando el frío escasea la vida animal. Busca el alimento caminando por el suelo de las cresterías y las laderas pedregosas, rebuscando en cada rincón resguardado. Este cambio estacional le permite sobrevivir donde pocas aves resisten, y lo convierte en un eslabón discreto pero constante de los roquedos altos, dispersando semillas y controlando poblaciones de insectos en un ambiente severo.

Cómo y cuándo verlo en Monte Santiago

En Monte Santiago está presente todo el año, aunque realiza movimientos altitudinales según el tiempo: en invierno desciende de las cumbres a zonas algo más bajas y se reúne en pequeños grupos, mientras que en primavera y verano ocupa las cresterías y roquedos altos de Sierra Salvada. Los días fríos y despejados, cuando busca alimento en las laderas pedregosas, suelen ser buenos momentos para localizarlo desde los miradores y sendas del entorno. Obsérvalo siempre con prismáticos y a distancia: aunque es confiado, conviene no molestarlo, y muy especialmente durante la época de cría, cuando una presión repetida puede hacerle abandonar un lugar valioso.

No lo confundas con...

Podría confundirse sobre todo con el acentor común, más pequeño y ligado a zonas arbustivas y de menor altitud, sin el ajedrezado de la garganta ni el moteado rojizo de los flancos. También puede recordar, de lejos, a una hembra o a un joven de gorrión, pero el acentor alpino es más estilizado, oscuro y de porte erguido, y su costumbre de moverse entre las rocas de las cumbres lo sitúa en un ambiente muy distinto. Fíjate en la garganta clara con motas, en los flancos listados y en el pico de base amarillenta: esos tres rasgos juntos no los reúne ninguna de las especies con las que podrías confundirlo.

Conservación

El acentor alpino no está catalogado como amenazado, y su población local parece mantenerse estable. Aun así, su suerte está ligada a la de la alta montaña: los cambios climáticos y la alteración de los hábitats de cumbre son sus principales amenazas, pues un ascenso de las temperaturas podría reducir el espacio disponible en las cotas altas donde encuentra refugio. Vigilar estos ambientes y mantenerlos libres de perturbaciones es la mejor forma de asegurar que las cresterías de Sierra Salvada sigan albergando a esta ave discreta, símbolo del carácter montano del monumento y capaz de resistir nevadas, vientos y temperaturas extremas.

Ficha técnica

Estatus FenológicoPresente todo el año, con movimientos altitudinales según condiciones climáticas.
Censo y Densidad LocalPequeñas poblaciones distribuidas en cresterías y roquedos altos.
Cronología de ReproducciónReproducción entre mayo y julio.
Ubicación y Tipología de NidosNidos en grietas de rocas, taludes y cavidades protegidas.
Dieta y Estrategia de ForrajeoInsectívoro en verano y granívoro en invierno; busca alimento en el suelo de cresterías y laderas pedregosas.
Biometría y MorfologíaLongitud 16–18 cm; plumaje grisáceo con tonos pardos y pecho ligeramente listado.
Comportamiento Social y TerritorialTerritorial en época de cría; grupos pequeños en invierno.
Uso del Espacio y Radio de AcciónMovimientos locales entre cumbres y zonas algo más bajas en invierno.
Factores de Amenaza LocalesCambios climáticos y alteración de hábitats de alta montaña.
Estado de Protección y TendenciaNo catalogado como amenazada; población local aparentemente estable.

Cantos y reclamos

Canción principal

Grabación: Marcel Gil Velasco (Spain) · xeno-canto XC625477 · CC BY-NC-SA

Llamada

Grabación: Alejandro López Morillo (Spain) · xeno-canto XC1070206 · CC BY-NC-SA

Subcanto

Grabación: Cédric PEIGNOT (France) · xeno-canto XC1045200 · CC BY-NC-SA

Alarma

Grabación: Stanislas Wroza (France) · xeno-canto XC730560 · CC BY-NC-SA

Llamada de vuelo

Grabación: Arjun Dutta (Spain) · xeno-canto XC973924 · CC BY-NC-SA

Fuentes

Por Rubén, autor de este proyecto · Actualizado el 21 de agosto de 2026

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