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Rapaces Estival

Aguililla calzada

Hieraaetus pennatus

Aguililla calzada
Aguililla calzada
Aguililla calzada

Sus dos coloraciones, clara y oscura, añaden diversidad al cielo del Monte Santiago. Es una especie muy adaptable, capaz de aprovechar tanto los bosques como los espacios abiertos del entorno.

Retrato y cómo reconocerla

La aguililla calzada es una de las rapaces más pequeñas de nuestro cielo, apenas del tamaño de un busardo, con una envergadura de 110 a 135 centímetros y un peso entre 600 y 900 gramos. Su rasgo más característico es la doble librea: existen ejemplares de fase clara, con el vientre y las coberteras blanquecinas contrastando con las plumas de vuelo oscuras, y ejemplares de fase oscura, de tono pardo uniforme. En vuelo planea con las alas rectas y una cola larga y rectangular, y muestra dos manchas blancas en la base del ala, las llamadas luces de aterrizaje, que ayudan a identificarla. Las patas emplumadas hasta los dedos, que le dan el nombre de calzada, son otro sello del género. El dimorfismo entre sexos es poco marcado, de modo que macho y hembra resultan muy parecidos.

Biología y reproducción

Estival de pura cepa, la aguililla calzada llega a Monte Santiago en abril tras pasar el invierno lejos de nuestras latitudes, y nos deja de nuevo hacia septiembre. En el entorno de Monte Santiago–Gibijo se estiman entre 8 y 12 parejas, cifra que la convierte en una rapaz forestal bien asentada. Instala sus nidos en árboles, con predilección por los pinares y los hayedos claros próximos a zonas abiertas donde poder cazar. La cronología es puntual: puesta en mayo y vuelo de los pollos entre julio y agosto, justo cuando el verano ofrece más presas. Durante la cría cada pareja se muestra territorial y defiende con firmeza su área.

Ecología y alimentación

Cazadora versátil, la aguililla calzada es un predador generalista que captura pequeños mamíferos, aves y reptiles según la temporada y la abundancia. Prefiere batir los bordes del bosque y los prados, ese mosaico de espesura y claro que abunda en Monte Santiago, lanzándose desde el aire con vuelos rápidos y picados certeros. Su radio de acción se extiende entre 5 y 15 kilómetros alrededor del nido, lo que le permite explorar un amplio mosaico de bosques y espacios abiertos en busca de alimento. Esta flexibilidad, capaz de aprovechar bosque y campo abierto, explica que prospere donde otras rapaces más especializadas no llegan. Como depredador intermedio, ayuda a regular las poblaciones de micromamíferos y pequeñas aves.

Cómo y cuándo verla en Monte Santiago

El momento para buscarla va de abril a septiembre, y el verano suele ser la mejor época, cuando adultos y jóvenes recién volados sobrevuelan el hayedo y los claros. Conviene fijarse en las térmicas del mediodía sobre las laderas y los bordes de bosque, y en su silueta de alas rectas y luces de aterrizaje blancas. Lleva siempre prismáticos y obsérvala a distancia: durante la época de cría cualquier acercamiento al entorno del nido puede hacer que la pareja abandone la puesta, así que no busques ni te aproximes a los árboles de nidificación. Disfrutar de su vuelo sin alterar su tranquilidad es la mejor manera de contribuir a su conservación.

No la confundas con...

Podría confundirse sobre todo con el busardo ratonero, de tamaño similar y también variable en el plumaje; el busardo, sin embargo, tiene alas más anchas y redondeadas y carece de las luces de aterrizaje. Los ejemplares de fase oscura pueden recordar a un milano negro, pero este muestra una cola claramente ahorquillada. Frente al águila real o al buitre leonado, la calzada resulta mucho más pequeña y ligera. Fíjate siempre en su tamaño compacto, la cola rectangular y las manchas claras del ala para no equivocarte.

Conservación

La aguililla calzada figura catalogada como especie De Interés Especial, y su población local se mantiene relativamente estable. Al depender de las masas forestales maduras para nidificar, sus principales amenazas en el entorno son la tala de estos bosques y las molestias humanas en las zonas de cría. Preservar los pinares y hayedos viejos próximos a los claros, y respetar la tranquilidad durante la primavera y el verano, es esencial para que siga siendo una presencia habitual en el cielo del Monumento Natural. Un manejo forestal cuidadoso garantiza su futuro como cazadora del entorno.

Ficha técnica

Estatus FenológicoEstival; presente de abril a septiembre.
Censo y Densidad Local8–12 parejas en el entorno de Monte Santiago–Gibijo.
Cronología de ReproducciónLlegada en abril; puesta en mayo; vuelo de pollos entre julio y agosto.
Ubicación y Tipología de NidosNidos en árboles, especialmente en pinares y hayedos claros cercanos a zonas abiertas.
Dieta y Estrategia de ForrajeoPredador generalista de pequeños mamíferos, aves y reptiles; caza en bordes de bosque y prados.
Biometría y MorfologíaEnvergadura 110–135 cm; peso 600–900 g; dimorfismo poco marcado.
Comportamiento Social y TerritorialTerritorial en época de cría; parejas bien definidas en sus áreas de campeo.
Uso del Espacio y Radio de AcciónRadio de acción de 5–15 km alrededor del nido.
Factores de Amenaza LocalesTala de masas forestales maduras y molestias en zonas de nidificación.
Estado de Protección y TendenciaDe Interés Especial; población local relativamente estable.

Cantos y reclamos

Canción principal

Grabación: Stanislas Wroza (Spain) · xeno-canto XC414690 · CC BY-NC-SA

Llamada

Grabación: Santiago Caballero Carrera (Spain) · xeno-canto XC732774 · CC BY-NC-SA

Subcanto

Grabación: Jorge Leitão (Portugal) · xeno-canto XC684180 · CC BY-NC-SA

Alarma

Grabación: Daniel Espejo Fraga (Spain) · xeno-canto XC496383 · CC BY-NC-SA

Llamada de vuelo

Grabación: Antonio Xeira (Portugal) · xeno-canto XC753553 · CC BY-NC-SA

Fuentes

Por Rubén, autor de este proyecto · Actualizado el 21 de agosto de 2026

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