Volver al listado PR-BU 50
Imagen de la ruta Senda del Encinar

Senda del Encinar

Descripción de la Senda

Un viaje revelador a través de los gradientes altitudinales. Comenzarás arropado por la calidez y sequedad del bosque mediterráneo de carrasca para ascender, a buen ritmo, hacia los descubiertos y vibrantes pastizales, antes de transicionar hacia el dominio oscuro y atlántico del inmenso hayedo.

El recorrido

La Senda del Encinar propone un trazado circular de 8,3 km que se completa en unas 2 a 2,5 horas. Su gracia está en el contraste: arranca arropado por la calidez y la sequedad del bosque mediterráneo de carrasca, esa mancha de encinar que rompe con los hayedos que dominan casi todo el Monte Santiago. Desde ahí se asciende a buen ritmo hacia terreno descubierto hasta asomarse a los pastizales abiertos que coronan la ruta. En su parte final, el itinerario transiciona al dominio oscuro y atlántico del hayedo y cierra el círculo. Es, en el fondo, un viaje a través de los gradientes altitudinales de la sierra: en pocos kilómetros pasas de un ambiente seco y luminoso a la penumbra húmeda del bosque maduro.

Qué vas a ver

El mayor atractivo de la senda es leer el paisaje como una sucesión de pisos de vegetación. Primero, la encina y la carrasca, árboles recios y de hoja perenne, hechos al sol y a la falta de agua. Después, la amplitud de la pradera de altura, un mirador natural donde la vista se despeja. Y por último las franjas de transición hacia el robledal y el hayedo, esas costuras donde un bosque cede el testigo al siguiente y la biodiversidad se dispara. Ese mosaico de copas abiertas y cerradas es un imán para las aves, que se entrecruzan entre especies muy distintas; no es raro ver planear rapaces sobre los claros. Todo el macizo, además, se asienta sobre un relieve kárstico que ha modelado buena parte de estos paisajes.

Terreno y dificultad

Con 8,3 km, un desnivel positivo cercano a los 294 metros, que se recuperan al ser un recorrido circular, y una dificultad calificada de baja, la Senda del Encinar está al alcance de casi cualquier caminante, incluidas personas que se inician y familias con niños acostumbrados a andar. La cota oscila entre los 632 y los 918 metros, con pendientes moderadas y sin tramos técnicos. Su accesibilidad es alta y el trazado en círculo evita desandar lo andado. Aun así, buena parte del firme discurre por sendas de tierra y zonas de pasto que tras la lluvia pueden embarrarse o resbalar, así que conviene calzado con suela agarradera. Calcula entre 2 y 2,5 horas, más las paradas para disfrutar de las vistas.

Cuándo visitarla

Cada estación ofrece una versión distinta de la ruta. Primavera y otoño son los momentos más agradecidos: temperaturas suaves, el hayedo encendido en cobres y ocres, y una luz que realza el contraste entre el verde perenne del encinar y el resto del bosque. El verano regala cielos despejados pero castiga con calor en los tramos de pradera sin sombra, así que conviene madrugar. El invierno puede traer hielo, niebla o nieve en las cotas altas. Y si aprovechas para acercarte al gran emblema del Monte Santiago, el Salto del Nervión, recuerda que la cascada solo despeña agua tras lluvias intensas o durante el deshielo; en época seca el cortado aparece sin caudal.

Consejos y seguridad

Los buenos hábitos de montaña marcan la diferencia. Como la ruta alterna bosque cerrado con largas praderas sin sombra, lleva gafas de sol y protector solar, y aplícalo antes de exponerte a los claros. Sal bien hidratado y carga agua suficiente, porque no conviene contar con fuentes fiables durante la marcha. Un calzado cómodo de trekking, una capa de abrigo por si cambia el tiempo y algo de comida completan el equipo básico. Observa la fauna a distancia y sin ruido, no te salgas de las sendas para no dañar los pastos ni los bordes del bosque y, si el terreno te acerca a algún cortado, mantente siempre a una distancia prudente. Recoge toda tu basura y deja el monte como te gustaría encontrarlo.

Hitos de la Ruta

Sector cálido dominado por encina y carrasca mediterránea

Extenso y alto dominio de la pradera abierta

Fascinantes franjas ecológicas de transición al robledal y hayedo.

Fauna y Flora

El contraste es inmediato: pasarás de la rígida sequedad mediterránea a zonas ricas en vida salvaje donde aves de diferentes especies se entrecruzan entre las copas abiertas y cerradas.

Recomendaciones

  • Imprescindible el uso de gafas y protector solar en áreas desprovistas de dosel árboreo.
  • Prever la hidratación antes de salir.

Ficha Técnica

Distancia

8,3 km

Tiempo Estimado

2–2,5 h

Altitud Máx

918,189 m

Altitud Mín

631,945 m

Desnivel +

294,83 m

Desnivel −

294,83 m

Dificultad

Baja

Tipo de Ruta

Circular

Accesibilidad Alta

Por Rubén, autor de este proyecto · Actualizado el 21 de agosto de 2026